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Chica FISICOCONSTRUCTIVISTA en un COITO

El abuso de los esteroides anabólicos ha sido asociado con una gran diversidad de efectos secundarios adversos que van desde algunos que son físicamente poco atractivos como el acné y el desarrollo de los senos en los hombres, hasta otros que ponen en peligro la vida, como ataques al corazón y cáncer del hígado. La mayoría de estos efectos son reversibles si el abusador deja de tomar las drogas, pero algunos son permanentes, como la voz más profunda en las mujeres. En el cuerpo femenino, los esteroides anabólicos causan la masculinización. El tamaño de los senos y la grasa corporal disminuyen, la piel se vuelve áspera, el clítoris se agranda y la voz se hace más profunda. Las mujeres pueden experimentar un crecimiento excesivo del vello corporal pero pierden el cabello. Con el uso continuo de los esteroides, algunos de estos efectos se vuelven irreversibles.

Added: September 18, 2010, 4:08 pm by samsung

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Dulce MASTURBACION

Estimulacion del Pene Mientras se acaricia el pene suavemente, tocarse los testículos y hacer un movimiento “Hacia abajo, como si estuviera tirando de ellos”. Puedes utilizar un gel lubricante, aceite o saliva, con una mano para acariciar el pene y el glande y la otra mano para frotar el área hacia los testículos. Abraza el pene con el pulgar y dos dedos de cada mano y mueve de abajo arriba hasta terminar el cuerpo del pene. Este movimiento se puede hacer con toda la mano. Tomar los testículos con una mano y mover el pene de arriba abajo con la otra. Variar el ritmo hasta llegar a punto de orgasmo para interrumpir y volver a empezar hasta aproximarse al orgasmo. Hacerlo varias veces antes de finalizar. Se puede presionar los testículos al terminar. Durante la masturbación masculina trata de respirar profundamente cuando se aproxima el clímax. Esto es un buen ejercicio para el tratamiento de la eyaculación precoz.

Added: September 14, 2010, 9:08 pm by samsung

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La tercera fase del ORGASMO FEMENINO (CONTRACCIONES VAGINALES Y ANALES)

El orgasmo femenino ha sido siempre un tema de interés y de fascinación. A diferencia del orgasmo masculino, visible por la eyaculación de semen, el orgasmo femenino carece de señales evidentes que prueban la obtención del orgasmo. Es quizás por eso que el orgasmo femenino ha sido tan misterioso para hombres y mujeres. Aqui se observa la tercera fase del ORGASMO FEMENINO es la etapa clímax del ciclo, y es por lo general la etapa mas corta, durando sólo unos segundos. En esta etapa, la mujer experimenta una serie de contracciones musculares involuntarias en la vagina, útero y/o Ano, las cuales resultan muy placenteras. El número y duración de estas contracciones depende de cada mujer. En esta etapa, la velocidad de respiración, pulso y presión arterial llegan a su máxima aceleración. La tensión muscular llega también a su punto más alto, acompañados por lo general de reflejos musculares en las manos y pies.

Added: September 14, 2010, 10:29 pm by samsung

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05:26

FASES del COITO del HOMBRE y la MUJER

Los hombres y las mujeres experimentan secuencia de respuestas fisiológicas ante la estimulación sexual. En la primera descripción detallada de estas respuestas, William Masters y Virginia Johnson observaron que el proceso fisiológico se asocia al aumento continuo de la vasocongestión y miotomía (tumescencia) y la subsiguiente liberación de la actividad vascular y del tono muscular como consecuencia del orgasmo (detumescencia). La unión sexual placentera depende de que se atraviese por las etapas que resultan en la erección que se requiere para la penetración, la estimulación del pene, el orgasmo mismo, la gradual disminución de las respuestas del cuerpo y la recuperación del estado normal. La cuarta edición del Manual Diagnostico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV) define un ciclo de respuestas compuesto por cinco fases que definiremos a continuación. FASE 1: DESEO La conceptuación de la fase de l deseo (o de apetencia) se caracteriza por las fantasías sexuales y el deseo de iniciar una actividad sexual. »FASE 2: EXCITACIÓN La fase de excitación que se alcanza mediante la estimulacion psicológica (fantasías sexuales o presencia del objeto amoroso), la estimulación fisiológica (carisias o besos) o mediante una combinación de ambas, consiste en una sensación subjetiva de placer. Durante esta fase, la tumescencia peneana conduce a la erección y se produce lubricación vaginal en la mujer; se produce una erección en los pezones en ambos sexos, auque es un fenómeno mas frecuente en las mujeres. El clítoris se endurece y se pone turgente y los labios menores se hinchan a consecuencia de la vasocongestion. La excitación iniciar puede durar varios minutos o varias horas. Los testículos del hombre aumentan su tamaño en un 90%, el conducto vaginal presenta una contracción característica en el tercio externo, que se conoce como la plataforma orgásmica. El clítoris se eleva y se retrae tras la sínfisis cúbica, de modo que no queda fácilmente accesible. Sin embargo, a medida que se estimula esta zona, se produce una fracción sobre los labios menores y el prepucio, lo que provoca un movimiento intraprepucial que estimula el clítoris. El tamaño de los senos aumenta un 25%. La vasoconstricción continuada de pene y vagina produce cambios en la coloración, sobre todo de los labios menores que se tornan intensamente rojos; se producen contracciones voluntarias de varios grupos musculares y aumenta la tasa cardiaca y respiratoria, así como la presión sanguínea. El estado de excitación máxima puede durar entre 30 segundos a varios minutos. Cuando un hombre se excita, sus reacciones, como las de la mujer, no se limitan únicamente a sus órganos sexuales. La excitación comienza en el cerebro cuando un hombre se excita por algo real o imaginario. Así, la estimulación masculina es causada predominantemente por estímulos visuales: al "varón" le trastorna la ropa y el maquillaje, así como ver cuerpos femeninos desnudos o semidesnudos. Las experiencias de un hombre lo condicionan con rapidez; objetos y circunstancias relacionados con el sexo también pueden provocar la excitación. De esta manera, y sin contacto físico alguno la excitación masculina se produce rápidamente. Los mensajes trasmitidos por el cerebro a través de la médula espinal provocan el flujo de sangre hacia el pene, lo que produce la erección. El miembro masculino, que en reposo permanece flácido y colgante, se convierte en un órgano palpitante, rígido, erecto y con venas prominentes. Por medio del control cuidadoso de la variación e intensidad de las técnicas de estímulo, la erección puede mantenerse por periodos de tiempo prolongados o puede perderse parcialmente y conseguirse de nuevo en varias ocasiones durante un periodo de estimulación prolongado. La erección puede interrumpirse con facilidad debido a estímulos no sexuales, aún cuando la estimulación sexual prosiga. Un gran ruido inesperado, un cambio en la iluminación o temperatura o cualquier forma de distracción mental pueden implicar la pérdida parcial, o incluso total, de la erección. Además de causar la erección del pene, el aumento de flujo sanguíneo provoca el enrojecimiento de la piel aproximadamente en la cuarta parte de los hombres. Este flujo sexual comienza en el abdomen inferior y se extiende sobre la piel del pecho, cuello y rostro. Puede aparecer en los hombros, antebrazos y muslos. Después de la eyaculación, el flujo sexual desaparece con gran rapidez: primero en hombros y extremidades, luego en el pecho y, finalmente, en el cuello y en el rostro. El pecho del hombre, al igual que el de la mujer, responde a la estimulación sexual. Aunque el patrón es inconsistente, con frecuencia tiene lugar una hinchazón y erección del pezón que puede desarrollarse sin contacto directo y durar hasta una hora después de la eyaculación. Muchas mujeres no saben que los pezones del hombre, e incluso el pecho, pueden convertirse en zonas erógenas si se les da la estimulación suficiente. El promedio de latidos del corazón masculino se incrementa con la excitación sexual; también se acelera su ritmo respiratorio y se eleva la presión sanguínea. El escroto aumenta de grosor y los testículos se adhieren al cuerpo. Muchos hombres sudan inmediatamente después de la eyaculación, pero no es proporcional a la cantidad de ejercicio físico realizado durante el acto sexual. Por lo general la sudoración está limitada a las palmas de las manos y a las plantas de los pies, aunque puede aparecer en el tronco, cabeza, rostro y cuello. » FASE DE MESETA Los bulbos y la esponja uretral se van llenando de sangre a medida que la excitación aumenta. El capuchón se alarga a medida que el ligamento que lo sustenta se acorta y tira del tallo, que se va poniendo duro por momentos y las raíces también van endureciéndose cada vez más. La esponja perineal y la uretral aumentan de tamaño y reducen el diámetro del orificio vaginal, cuyos músculos están cada vez más relajados y lubricados. El útero, las trompas y los ovarios se hinchan también. El ligamento ancho se acorta al hincharse te tira del útero hacía arriba provocando el ensanchamiento del tercio interior de la vagina. Muchas mujeres en este momento desean la penetración y sus movimientos pélvicos se aceleran. Una vez en el interior de la vagina, el hombre comienza los movimientos de penetración; el pene alcanza su tamaño máximo y los testículos se elevan. Momentos antes del orgasmo existe por un instante una sensación de eyaculación inevitable. Desde el comienzo de esta sensación existe un breve intervalo, a lo sumo de dos o tres segundos, durante el cual el hombre siente que la eyaculación es inminente pero ya no puede evitar, prolongar o controlar el proceso de ninguna manera. Esta experiencia subjetiva de inevitabilidad tiene lugar cuando el líquido seminal se concentra en la uretra prostática, justo antes de que comience en realidad la emisión del mismo. Aunque el orgasmo de la mujer puede ser interrumpido por estímulos exteriores, el orgasmo masculino no puede detenerse hasta que se completa la eyaculación. No importa cual sea la intensidad de las distracciones exteriores: el hombre debe continuar sin tenerlas en consideración. Justo antes de la eyaculación, el glande puede cambiar de color, y se puede formar una gota de líquido en la abertura uretral del pene. No se trata de líquido seminal sino de secreciones de la glándula de Cowper. A la vez que se elevan los testículos su tamaño se incrementa por los extremos. Llegado a este punto, la dificultad del pene para recuperar su estado flácido aumenta. » FASE ORGASMICA Esta fase consiste en un pico de placer sexual, con la liberación de la tensión sexual y la contracción rítmica de los músculos peneales y los órganos reproductores pélvicos. El orgasmo masculino se desencadena cuando aparece la sensación subjetiva de inevitabilidad eyaculatoria. A continuación se produce la emisión del semen. El orgasmo masculino también se acompaña de 4 o 5 espasmos rítmicos de la próstata, las vesículas seminales y la uretra. En las mujeres, el orgasmo se caracteriza entre 3 y 15 contracciones involuntarias del tercio exterior de la vagina y de contracciones del útero fuertes y sostenidas, que se extienden desde el fundus hasta el cerviz. Hombres y mujeres experimentan contracciones involuntarias de los esfínteres anales externos e internos. Estas y las demás contracciones que se producen durante el orgasmo, aparecen en intervalos de 0.8 segundos. Otras manifestaciones son contracciones voluntarias o involuntarias de grandes grupos musculares, incluidas muecas faciales o espasmos carpopedales. La tensión sanguínea aumenta de 20 a 40mm (tanto la sistólica como la diastólica) y el ritmo cardiaco alcanza los 160 latidos por minuto. El orgasmo dura entre 3 y 25 segundos y se asocia con un ligero descenso en el nivel de conciencia. La uretra penil se contrae rítmicamente a lo largo e impulsa a presión el fluido seminal por todo el pene, a menudo a distancia. Durante la eyaculación, el esfínter anal experimenta contracciones simultáneamente con las contracciones explosivas de la uretra. Durante el orgasmo, el pene se contrae en forma similar a la vagina: las contracciones comienzan con intervalos de ocho décimas de segundos y, después de tres o cuatro esfuerzos mayores de expulsión, su frecuencia y capacidad expulsora decrecen con rapidez. Contracciones menores de la uretra peneana pueden continuar expulsando una mínima cantidad de líquido seminal, con escasa o ninguna fuerza, durante varios segundos y de manera irregular. Si un hombre se abstiene durante varios días, por lo general eyacula más cantidad de líquido seminal que cuando ha tenido más actividad sexual. Una eyaculación abundante es en general más placentera que una de menor volumen, por lo que el placer puede ser mayor después de un considerable periodo de continencia que después de repetidos orgasmos. Este patrón representa lo opuesto a lo declarado por las mujeres, que generalmente gozan del segundo o tercer orgasmo más que del primero. El orgasmo y la eyaculación son dos procesos independientes, y pueden suceder al mismo tiempo o no; es decir, que uno puede darse sin el otro. El orgasmo consiste en súbitas sensaciones placenteras y relajamiento de la tensión, por lo general en el área genital y en otras partes del cuerpo; la eyaculación consiste en la descarga del líquido seminal a través del pene. » FASE DE RESOLUCIÓN Consiste en la retirada de la sangre de los genitales (detumescencia), con lo que el cuerpo vuelve a recuperar el estado de reposo. Si se produce el orgasmo la resolución es rápida y se caracteriza por un sensación subjetiva de bienestar, relajación general y muscular. Si el orgasmo no se produce, la resolución puede tardar entre 2 y 6 horas y se acompaña de irritabilidad y disforia. Después del orgasmo los hombres experimentan un periodo refractorio que puede durar entre unos minutos y varias horas; durante esta fase no pueden alcanzar otro orgasmo. Las mujeres no experimentan periodo refractorio y pueden experimentar orgasmos múltiples y sucesivos. Una vez concluido el coito, el pene, por lo general, se pone flácido y no podrá tener otra erección durante algún tiempo. Si un hombre retira el pene de la vagina de su pareja inmediatamente después de la eyaculación, su completo desentumecimiento se produce mucho más rápido que si su pene permanece dentro. La micción también contribuye al desentumecimiento del pene, ya que un hombre no puede orinar en erección. Una vez el pene vuelve a su tamaño normal, el hombre se relaja y con frecuencia se siente somnoliento

Added: September 14, 2010, 11:10 pm by samsung

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